Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Hombre viejo no necesita consejo.
La mentira nunca muere de vieja.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Caro compró el que rogó.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
O comer en plata, o morir ahorcado.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
La habilidad del barbero consiste en dejar patilla donde no hay pelo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Irse por los cerros de Úbeda.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
No compra barato quien no ruega rato.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Madre es la que cría, no la que pare.
El papel puede con todo.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Vale más saber que tener.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Del uso viene el abuso.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Buena razón quita cuestión.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
No hay amor sin dolor.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.