Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Dios los cría y el diablo los junta.
Las arrugas son la tumba del amor
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Más vale que sobre que no que falte.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Ama, perdona y olvida.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Muchos pocos hacen un mucho.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Perro pendejo, no va a la gloria.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El que persevera triunfa.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Gallo viejo con el ala mata.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
No hay alegría sin aburrimiento
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad