Otros vendrán, que bueno me harán.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
En el menguante de enero, corta tu madero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Esta de mírame y no me toques.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Entre más viejo más pendejo.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Hacienda de pluma, poco dura.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Olla reposada, no la come toda barba.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
No hay boda sin doña Toda.
No busques pan en la cama del can.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Quien hace por común, hace por ningún.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Hay más santos que nichos.
A golpe de mar, pecho sereno.
Le dan la mano y se toma el pie.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
De lo que come el grillo, poquillo.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
El mandar no admite par.
A quien feo ama, bonito le parece.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El elefante se siente fuerte gracias a sus músculos.
Las obras, con las sobras.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.