No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Primero es la camisa que el sayo.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Tan rápido como un chisme.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
A buenos ocios, malos negocios.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Cada villa, su maravilla.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La buena ropa abre todas las puertas.
Según el sapo es la pedrada.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
De padres asientos, hijos taburetes.
Alba roja , vela moja.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
La más larga caminata comienza con un paso.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.