Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Aquel es hombre, que corresponde al nombre.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
La soga se rompe por lo más fino.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
A más servir, menos valer.
Quien mal padece, mal parece.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Loro viejo no aprende a hablar.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
El hablar mismo idioma.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
No me tientes Satanás.
Mala yerba, mucho crece.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Siempre ayuda la verdad.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
No se pierde lo que se dilata.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Feria de loco es el mundo todo.
La glotonería acaba con muchos.
No eres más bruto porque no eres más grande.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Frijoles con coles, pedos a montones.
A burlas, burlas agudas.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.