El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
El que bien te quiere no te engaña.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Haz el mal y guárdate.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El pobre es un extranjero en su país.
Por San Antón, la gallina pon.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Una pena quita a otra pena.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
El vino y la verdad, sin aguar.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
El perro hambriento no teme al león.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Casa en canto, y viña en pago.
La lengua larga es señal de mano corta.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Buena mula, mala bestia.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Callemos, que el sordo escucha.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
A la prima, se le arrima.
A malos ratos, buenos tragos.
Inclinar la balanza.
Poco mal y bien quejado.
Nunca anochece donde se ama.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.