Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
El fraile, la horca en el aire.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
La virtud en sí es un premio
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Persevera y triunfarás.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
No da un tajo ni en defensa propia.
El que quiera honra, que la gane.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
A confesión de parte relevo de prueba.
Quien te adula, te traiciona.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Es de bien nacido ser agradecido
De pequeños principios resultan grandes fines.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Quien siempre adula se quema las mangas
El que a los suyos se parece, honra merece.
Dios castiga sin palo ni piedra
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
La modestia es patrimonio de los pendejos.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.