Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Gente de montaña, gente de maña.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Amor nunca dice basta.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Leche y vino, veneno fino.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Cuenta y razón conserva amistad.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El hogar del Ingles es su castillo.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Entre más apuro menos prisa.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Río cruzado, santo olvidado.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Regla y compás, cuanto más, más.
A fin de año, remienda tu paño.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Caga más una vaca que cien palomos.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El tiempo es como una flecha que vuela.
De mala ropa no sale un buen traje.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.