Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El buen vino resucita al peregrino.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
En camino largo, corto el paso.
No hay que llevar cocos al puerto.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Quien no miente no viene de buena gente.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Donde hay patrón no manda criado.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Jugar al abejón con alguien.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Donde no hay regla se pone ella.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El que guarda, halla.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
En gran casa, gran gasto se amasa.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Roma, acuerdos y locos doma.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Cuentas claras, amistades largas.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.