Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Pon y te llamaran gallina.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Mal ajeno es ruin consuelo.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Dinero no falte, y trampa adelante.
Elige tu compañía antes de sentarte.
La risa abunda en la boca de los tontos.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Más vale sudar que estornudar.
Indio comido, puesto al camino.
Lo que no mata engorda.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Calma piojo que el peine llega.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El mirón, ¡chitón!.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
La crianza es buena los trece meses del año
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Pronto y bien no hay quien.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Palabra dada, palabra sagrada.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.