Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
El tono afectuoso cautiva el oido.
Calma piojo que el peine llega.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Lo que no mata engorda.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Indio comido, puesto al camino.
Más vale sudar que estornudar.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
El mirón, ¡chitón!.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
La crianza es buena los trece meses del año
Se tragó el mate con bombilla y todo.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Pronto y bien no hay quien.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Un día menos, una arruga más.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
No ofende quien quiere sino quien puede.