A consejo ido, consejo venido.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Despacio, que llevo prisa.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Cada mochuelo, a su olivo.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El que avisa no es traidor.
Cada uno habla como quien es.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
El toro y el melón, como salen, son.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
El que tiene boca, se equivoca.
Guardas bien y no sabes para quien.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A cada cajón, su aldabón.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.