El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Todo se pega, menos la hermosura.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
El llanto alivia el quebranto.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Hacer una montaña de un grano de arena.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Haz favores y harás traidores.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
El que come y canta, pronto se atraganta.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
De padres bocois hijos cubetas.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Bailar la trabajosa.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Hoy por mí, mañana por ti.
Del necio, a veces, buen consejo.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Contra la gota, ni gota.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.