A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El llanto alivia el quebranto.
Todo se pega, menos la hermosura.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El que presta, a pedir se atiene.
La Cruz, la viña reluz.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
De padres bocois hijos cubetas.
Haz favores y harás traidores.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Del necio, a veces, buen consejo.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Bailar la trabajosa.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
El que no se consuela es por que no quiere.
Contra la gota, ni gota.