Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Casa y potro, que lo haga otro.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Vaca ladrona no olvida el portillo.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
En la variedad está el gusto.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Porfía mata venado, que no venablo.
Mujer Besada mujer ganada.
Más vale pan duro que ninguno.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Ande o no ande, caballo grande.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Para aprender, perder.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
No hay año sin desengaño.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Con el ingrato, no tengas trato.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Haz lo que haces.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.