¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Cinco: por el culo te la hinco.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Me cortaron las piernas.
El tiempo todo lo cura
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Cada gallina a su gallinero.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A tal puta, tal rufián.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Ruin amigo no vale un higo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Vísteme despacio que tengo prisa.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.