No existe más amor que el amor a primera vista
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Cada cosa pía por su compañía.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
A la vejez, cuernos de pez.
Darás con la cabeza en un pesebre.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
De perdidos, al río.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Donde hay gallo, no canta gallina.
El buen libro de las penas es alivio.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Hombre casado, burro domado.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
De lo perdido, lo que aparezca.
Buena condición vale más que discreción.
A caballo ajeno, espuelas propias.
El que nada tiene, nada vale.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.