Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Cada uno canta como quiere.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
El río se llena con arroyos pequeños.
El que es sabio nunca enceguece.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Difama, que algo queda.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
No somos ríos, para no volver atrás.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
En boca cerrada no entran moscas.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Quien destaja no baraja.
Hombre valiente no muere de viejo.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
A preguiça se deu bem.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
No hay pero que valga.