Me traen por la calle de la amargura.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Tierra de roza y coño de moza.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Más vale despedirse que ser despedido.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Alegría amagada, candela apagada.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
El amor no se mendiga, se merece.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
El arroz es el nervio de la guerra.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
El burro hablando de olotes.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Quien bien ata, bien desata.
El dar y el tener, seso ha de menester.
A la de tres va la vencida.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.