Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
A bestia loca, recuero modorro.
Casa sin moradores, nido de ratones.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Hay desgracias con suerte.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Contra un padre no hay razón.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.