La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Cruz y raya, para que me vaya.
Querer es poder.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Fue sin querer...queriendo.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Río cruzado, santo olvidado.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
La nieve presagia una buena cosecha.
A rey muerto, principe coronado.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Cuanto más se ama menos se conoce
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Bien te quiero y mal te hiero.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.