Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
El mal llama al mal.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Favores harás, y te arrepentirás.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Quien sabe adular sabe calumniar.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Nunca falta un borracho en una vela.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El amor enseña a los asnos a bailar
El arco iris brilla después de la tempestad.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.