De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
El comedido sale jodido.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Dios lo hace, y Él sabe porque lo hace.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Asno de dos, válgale Dios.
La oración breve sube al cielo.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Persevera y triunfarás.
Quien siempre adula se quema las mangas
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Quien teme la muerte no goza la vida.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Oración de perro no va al cielo.
Amor y muerte, nada más fuerte.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Perdona el error, pero no lo olvides.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Cien refranes, cien verdades.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.