Puro de Cobán, solo comen y se van
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Tras cada pregón, azote.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Los vicios no necesitan maestro.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Ave que vuela, a la cazuela.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
A veces perdiendo se gana.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Emborrachar la perdíz
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Como vaya viniendo, vamos viendo.