Depende de cómo caigan las cartas
Querer matar dos moscas de un golpe
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Redondear la arepa.
Caldera observada no hierve jamás.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Como pecas, pagas.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Ama como el lobo ama a la oveja
Pasado mañana, mañana será ayer.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Serio como perro en bote.
Del lobo un pelo.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
No hay mal que por bien no venga.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Amigo viejo y casa nueva
Ser un mordedor de pilares
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
A la larga, todo se arregla.
Del ahogado, el sombrero.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
A chico santo, gran vigilia.