Frio, frio, como el agua del rio.
Quien amaga y no da, miedo ha.
El amor es de hermano y no de señor.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
El avariento nunca está contento.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Dale con que va a llover.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Al engaño, con engaño.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Gota a gota, la mar se agota.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Gracias que hacen pero no la ven.
La mejor suegra, la muerta.
La prudencia nunca yerra.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
No es por el huevo, sino por el fuero.
A la de tres va la vencida.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
El vino casi es pan.
El movimiento se demuestra andando.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Esto es pan comido.
De higos a brevas, larga las lleva.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
A quien dan, no escoge.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Si no sobra es que falta.
Haz favores y te los pagarán a coces.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Días y ollas hacen grandes obras.
Boca de verdades, temida en todas partes.