Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El que no cae, resbala.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
A falta de trigo, venga centeno.
El que no se consuela es por que no quiere.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El que no cojea, renquea.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El monte tiene ojo.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Nadie es mejor que nadie.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Donde hay gallo, no canta gallina.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Más vale despedirse que ser despedido.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.