Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Y vuelta la burra al trigo.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Donde hay obras, hay sobras.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
La vida pende de un hilo.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Palabras sin obras, barato se venden.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Calva buena, luna llena.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
No busques pan en la cama del can.
De buen chaparrón, buen remojón.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Ruéganla que se pea, y cágase.