Quien se va, vivo y muerto está.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Saber es poder.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Harto da quien da lo que tiene.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Nunca falta un roto para un descosido.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Más vale callar que con borrico hablar.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Llora tus penas y deja las ajenas.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Más largo que un día sin pan.
El que llega tarde, no bebe caldo
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Cada uno canta como le pagan.