No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
La sugestión obra.
Quitada la causa se quita el pecado.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Dar un cuarto al pregonero.
Lo que va viene.
Piedra que rueda, no crea moho.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
A barba muerta, obligación cubierta.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Mal apaña quien no engaña.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
La mujer es gente en la letrina.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Cada palo que aguante su vela.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Buey que muge, todos le temen.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.