El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Hablar por la boca del ganso.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Malo vendrá que bueno me hará.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Si las paredes hablaran.
Hablar en plata blanca.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Suerte, y al toro.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Vecinas porque les digo las mentiras.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El corazón del justo, piensa para responder.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Lo estancado se pudre.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
A todo hay remedio sino a la muerte.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.