La necesidad es la madre de la imaginación.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Donde se pace, que no donde se nace.
Ser amable es ser invencible.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Antes que el deber está el beber.
Buena es la costumbre en el bien.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
La virtud ennoblece.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
Dos cabezas piensan más que una.
Gente parada, malos pensamientos.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.