Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Quien desprecia, comprar quiere.
No hay doctrina como la de la hormiga.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
No hay dicha, sino diligencia.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
De noche todos los gatos son negros.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Jamás digas: nunca jamás.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Más peligroso que chocolate crudo.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Borracho que come miel, pobre de él!
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Al desdén con el desdén.
Cántaro roto para tiesto vale.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Cantad al asno y soltará viento.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Cuando la milana pía, agua para tres días.