Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Septiembre benigno, octubre florido.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Refranes y consejos todos son buenos.
A su tiempo maduran las brevas.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
A falta de pan, buenas son tortas.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
En otoño la mano al moño.
A otra cosa mariposa.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Cuando seas padre comeras huevos.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Soltero maduro, maricón seguro.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Otoño entrante, barriga tirante.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Amores reñidos, los más queridos.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Lo pasado, pisado.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
A caracoles picantes, vino abundante.