La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Es tiempo de vacas flacas
A misa temprano nunca va el amo.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Noviembre caliente, mayo helado.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Menos malo es mortuotio que casorio.
El comedido sale jodido.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Los patos marinos anuncian nieve.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
De tales devociones, tales costurones.
A la mujer casada, el marido le basta.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Marido celoso, viejo mañoso.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Compañía de dos, compañía de Dios.
A la ocasión la pintan calva.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Los amantes que se pelean, se adoran