Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Año de endrinas, año de espinas.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A más años, más desengaños.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Otro gallo le cantara.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Amor con celos, causa desvelos.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
La muerte tiene las piernas frías.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El que se brinda se sobra.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Aguas calmadas estropean los puentes.