Quien roba una vez, roba diez.
A casa nueva, puerta vieja.
El amor es una hierba espontánea
En amores, los que huyen son vencedores.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
El vino hace buena sangre
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El que espera desespera.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Carta echada, no puede ser retirada.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Amor sin plata, no dura.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Intimidades, solo en las mocedades.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Abril llovedero, llena el granero.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Son muchos los hijos del muerto.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Cada uno en su casa es rey.
Quien siembra llorando, siega cantando.
El hambre es una fea bestia
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Leche y vino, veneno fino.