El enamorado es el camarada del alma.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Todo tiene un fin.
A la vejez, cuernos de pez.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Buena muerte es buena suerte.
La muerte hace reflexionar.
La alegría intensa es cosa seria
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
No quieras nunca buenos comienzos.
La Luna de Enero y el amor primero.
El tiempo lo arregla todo
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Pisar mierda trae buena suerte
Neblina, del agua es madrina.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Dos no riñen si uno no quiere.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Como pecas, pagas.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
El amor no quiere consejo.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Las acciones revelan las pasiones
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Quien ríe y canta su mal espanta
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.