El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Más peligroso que mono con navaja.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Belleza de cuerpo no se hereda
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Precaverse contra un posible percance.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Quien no se arriesga no conquista
Lo que dejes para después, para después se queda.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Si truena es porque va a llover.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Echarle mucha crema a sus tacos
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
A llorar al cuartito.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Cartas cantan.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
En lo ajeno, reina la desgracia.