La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
A mucho amor, mucho perdón.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
El deseo hace hermoso lo feo.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Hijos casados, duelos doblados.
La que no baile, de la boda se marche.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Los casados, casa quieren.
A la vejez, dinero y mujer.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Hoy te lo dice tu amiga.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Marido, comprad vino; que no lino.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
A marido ausente, amigo presente.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.