No te cases con mujer, que te gane en el saber.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
A confesión de parte relevo de prueba.
Hablando la gente se entiende.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
En todas partes se cuecen habas.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
No es bueno huir en zancos.
Qué satisfacción estar enamorado
Si quieres que te siga el perro dale pan
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Amor de niña, agua en cestillla.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Donde manda el amo se ata la burra.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
A la mal casada, miradla a la cara.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
El pez muere por su propia boca.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Mira antes de saltar.
A falta de caballos, que troten los asnos.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Huevos solos, mil manjares y para todos.