El injustamente alabado, entienda que es engañado.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Al desganado, darle ajos.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Esto es pan comido.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Juez con prisa, juez que yerra.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El invierno es el infierno de los míseros
Nadie da palos de balde.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Al catarro, con el jarro.
Calma piojo que el peine llega.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Buey viejo, surco nuevo.
Comprar al pobre, vender al rico.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
No te vallas a morder la lengua.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Preguntando se llega a Roma.
Errando errando, se va acercando.
La cara bonita y la intención maldita.
El que bien vive, harto letrado es.
Bueno es caer para más valer.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Camino malo se anda ligero.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Buey viejo asienta bien el paso.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Juicios tengas, y los ganes.
Llevar agua al mar.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Llamame tonto y dame pan.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Primero las cubas que las uvas.
Hacer enseña a hacer.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
Madurar viche.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.