Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Santo Tomás, una y no más.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Tentar la huevera a las gallinas
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
De tal árbol tal astilla.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
A la hora mala no ladran los perros
Los enamorados, no ven a los lados.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
En el camino se enderezan las cargas.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El mundo está vuelto al revés
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Baila más que un trompo.
Lobos de la misma camada.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Quien hizo una...hace dos
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
No saber de la misa la media.