Caminar sobre seguro.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Lo imposible, en vano se pide.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Hazte responsable de tus actos.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Se encontró con la horma de su zapato.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Hacer una cosa en un avemaría.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
El que bien te quiere te hará llorar.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Bien está el pájaro en su nido.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Al son que me tocan bailo.
Al hombre valiente, espada corta.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Si amas a alguien, déjalo libre.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
A burro viejo, poco forraje.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
El llanto alivia el quebranto.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
A Seguro se lo llevaron preso
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Un "quizá" no dice nada.
Para el gusto se hicieron los colores.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Con quien te vi te comparé.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
El empezar es el comienzo del acabar.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.