A comida de olido, pago de sonido.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
La necesidad hace maestros.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
El sueño quita el hambre.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Agua beba quien vino no tenga.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Pocas palabra y muchos hechos.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Criado y caballo, un año.
Hacer de toda hierba un fardo.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
A cada cajón, su aldabón.
De lo vedado, un solo bocado.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
No cruces el puente antes de llegar a él.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El buey ruin pereceando se descuerna.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Casa de Dios, casa de tos.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.