No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Contra gustos, no hay disgustos.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El que se afloja se aflige.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
El que come solo, muere solo.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Secreto de tres, secreto no es.
Escucha tu corazón... que sabe.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Jurar como carretero.
Donde hay cariño, allí va el niño.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Eres más puta que las gallinas.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
No te alabes antes de que acabes.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Cada balanza tiene su contrapeso.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Mano de hierro en guante de seda.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Riqueza vieja es la nobleza.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.