Esposa prudente es don de Dios.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Panza llena, quita pena.
De buena harina, buena masa.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
A buen amigo buen abrigo.
Febrero loco y Marzo otro poco.
El sexo nos hace perder la cabeza
Marido muerto, otro al puesto.
El perfume bueno viene en frasco chico
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Amigo viejo y casa nueva
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
La fantasía es la loca de la casa
Hijos casados, trabajo doble.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
En septiembre cosecha y no siembres.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
El mono vestido de seda mono se queda
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Por una alegría mil dolores
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El amor es ciego.