Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Te casaste, la cagaste.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Cada cual decía del amor que tenía.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El ceremonial es el humo de la amistad
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Mujer casada, casa quiere.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Emborrachar la perdíz
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Despacito por las piedras
A días claros, oscuros nublados.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Más vale bien amigada que mal casada.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
A buey viejo, no se le saca paso.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Decir refranes es decir verdades.
Una sola vez no es costumbre.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Amor con casada, solo de pasada.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Hay miles de miserias en un solo amor
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
A gallo viejo gallina joven.
El amor reina sin ley
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Esposa prudente es don de Dios.