Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
No caben dos pies en un zapato.
El borriquito delante, para que no se espante.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
El perro viejo no ladra sin razón.
A cántaro roto, otro al puesto.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
De pena murió un burro en Cartagena.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
No se puede repicar y andar en la procesión.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
El río pasado, el santo olvidado.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
La intención hace la acción
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Cielo aborregado, suelo mojado.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
A caballo de presente no se le mira el diente.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
En puerta y en puente nadie se siente.
Donde uno piensa, otro sueña.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.