Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
El amor y los celos son compañeros.
Burla con daño, no cumple el año.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Cree el fraile que todos son de su aire.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Se defiende como gato panza arriba.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Quien cede el paso ensancha el camino.
A ruin, ruin y medio.
Hacienda de pluma, poco dura.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Se queja más que la llorona.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Le dijo la sartén al cazo.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La edad de oro nunca es la presente.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Las ideas están exentas de impuestos.
Cuentas claras, amistades largas.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Por las vísperas se conocen los santos.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.