Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Habló de putas "La Tacones".
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Los extremos se tocan.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Ingratos hacen recatados.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
No hay miel sin hiel.
Buenas cartas a veces pierden.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Pan con sudor, sabe mejor.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
La letra, con sangre entra.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
No todos los que tienen las manos juntas, rezan.
Gran mal padece quien amores atiende.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Deja que el buey mee que descansa.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Que cada cual espante sus pulgas.
Bebido el vino, perdido el tino.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Ir a amarrar el zorro.
Un hombre puede lo que sabe
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
La fantasía es más veloz que el viento
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.