Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Amor de lejos contentos los cuatro.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Estar como un gallo en paté.
Hijos casados, duelos doblados.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
De tal colmena tal enjambre.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
El mono sabe el palo al que trepa.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
El amor es de hermano y no de señor.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Cada raposa mira por su cola.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Chupar de la teta.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.